Por qué Panamá no tiene huracanes (y por qué es un refugio natural seguro)

La geografía única de Panamá lo convierte en uno de los países más seguros del trópico frente a desastres naturales. Este artículo explica por qué Panamá no tiene huracanes, casi no experimenta terremotos y evita incendios forestales y climas extremos, ofreciendo a sus residentes un entorno tranquilo, estable y una verdadera sensación de seguridad tropical.

The Gran Central Team
05 JAN 2026
Por qué Panamá no tiene huracanes (y por qué es un refugio natural seguro)

Una de las grandes bendiciones de la geografía panameña es que el país es casi inmune a los desastres naturales. Cuando muchas personas piensan en la vida en los trópicos, suelen imaginar una espada de doble filo: aguas turquesas, palmeras moviéndose con el viento… y la inevitable ansiedad de la “temporada de huracanes”.

Pero en Panamá, el ritmo de vida es distinto. Si le preguntas a un local cuándo fue la última vez que un huracán importante golpeó la Ciudad de Panamá, probablemente te mirará con extrañeza. La respuesta es sencilla: nunca.

La geografía de la suerte

Existe una razón científica detrás de esta tranquilidad. Panamá se encuentra demasiado al sur para que el “efecto Coriolis” —la fuerza física que hace que las tormentas giren— se desarrolle con la intensidad necesaria. La mayoría de los huracanes del Atlántico se forman y se desplazan hacia el norte, siguiendo rutas que afectan al Caribe o al Golfo de Estados Unidos. Para cuando una depresión tropical llega a nuestra latitud, simplemente no tiene la física necesaria para convertirse en un monstruo.

En Panamá no existe una “temporada de huracanes”. Existe la “temporada verde”, cuando la lluvia vuelve las montañas intensamente vibrantes y el aire se siente limpio, mientras que los vientos destructivos del norte siguen siendo una noticia lejana.

¿Y si no hay huracanes, qué pasa entonces?

Naturalmente, si no se vive con vientos de 250 km/h, uno podría pensar que hay otro desastre que equilibra la balanza: ¿terremotos? ¿incendios forestales?

Sorprendentemente, la respuesta sigue siendo no. Mientras países vecinos como Costa Rica y Colombia conviven con fallas tectónicas activas, las placas bajo la Ciudad de Panamá han permanecido notablemente tranquilas durante siglos. El mejor testimonio de esto es el Arco Chato, el famoso arco del Convento de Santo Domingo, a pocos minutos caminando de Gran Central. Esta obra arquitectónica se mantuvo en pie por más de 300 años sin mortero, algo imposible en una zona sísmica. Su colapso en 2003 no fue causado por un movimiento de la tierra, sino por las vibraciones acumuladas del tráfico moderno.

En cuanto a otros desastres:

¿Tornados? Simplemente no ocurren aquí.

¿Incendios forestales? Panamá es uno de los países más lluviosos y verdes del mundo. El suelo se mantiene demasiado húmedo para incendios catastróficos como los de California o Australia.

¿Sequías? Aunque la Autoridad del Canal de Panamá gestiona cuidadosamente los niveles de agua para el comercio global, nunca estamos “secos” en el sentido tradicional. Vivimos en una tierra de abundancia.

La verdadera definición de paraíso

Para quienes vienen de lugares donde hay que preparar la casa para el invierno, reforzar ventanas por tormentas o dormir con un kit de emergencia para terremotos junto a la cama, Panamá se siente como un verdadero alivio.

Es un lugar donde el pulso real de la ciudad no se ve interrumpido por un clima violento. Aunque nuestro código de construcción se basa en el International Building Code (IBC), el suelo bajo nuestros pies es de los más estables del planeta.

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